“Outsourcing”: Una Solución Que Se Hace Común en RD

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Santo Domingo.- En República Dominicana, la subcontratación es una solución a la que recurren cada vez más empresas.

02 Sep 2016 0 comment   Martín Polanco

Denominada también como terciarización y outsourcing, la subcontratación se da cuando una empresa contrata a otra para que le realice determinadas tareas y a cambio de eso le paga. De esa forma la primera se libera de esa responsabilidad.

Si usted ha ido, por ejemplo, a uno de los principales supermercados o tiendas por departamentos de la capital podrá notar que las personas que realizan la limpieza no siempre son empleados de ese lugar, sino empleados de otra empresa que vende el servicio. Y lo propio ocurre con los agentes de seguridad (de esos que la gente popularmente llama “guachimanes”) en una parte importante de los casos. Pero no son los dos únicos oficios en los que la terciarización se da. Las empresas hoy día subcontratan para tareas de contabilidad, mensajería, administración de nómina, pago de impuestos, administración de empleados y en servicios, como los de informática y todo un abanico de actividades. En definitiva, lo que más buscan quienes lo hacen es ahorrar costos de operación, según explican algunos expertos en el tema que fueron consultados.

“Lo que debes tener claro es que si yo he contratado una empresa para que me realice, por ejemplo, las tareas de higiene, esa empresa debe asegurarme y cumplirme con mantener cada área del local con el más alto estándar de cuidado. Para eso usa una plantilla de empleados que se deben a ella (a la empresa que yo subcontraté) y no a mi empresa”, explica Rico Martínez, quien se define como “coach”.

Un coach es la persona que realiza el proceso de “coaching”. Y el coaching, que es un anglicismo procedente del verbo inglés to coach (entrenar) es un método que consiste en acompañar, instruir y entrenar a una persona o a un grupo de ellas, en busca de conseguir cumplir metas o desarrollar habilidades específicas.

Cuando la empresa subcontrató a otra para tareas específicas no tiene la responsabilidad de pagarle directamente a la persona que realiza el oficio (sea éste de limpieza, contabilidad, mensajería o cualquier otra) porque esa persona no es su empleado ni pertenece a su empresa, sino a la otra que ella subcontrató. La responsabilidad del contratante, en este caso, es pagarle un monto (acordado) a la firma subcontratada y es ésta quien le paga a los empleados que ejercen la función.

En el país los casos de empresas e instituciones que subcontratan abundan. Por ejemplo, las empresas distribuidoras de electricidad generalmente subcontratan a otras empresas que ofrecen brigadistas y conserjes, así como vehículos en los que se mueve el personal que instala redes, contadores u otros aparatos.

Pero ocurre que al margen de lo elegante que suena la pronunciación del término outsourcing, el tema no deja de generar preocupaciones. Algunas de ellas atañen a la seguridad social y los salarios. Las razones por las que hay preocupaciones parecen se obvias, si se toma en cuenta el planteamiento de la Confederación Nacional de la Unidad Sindical (CNUS).

Esa organización, que representa el sector laboral dominicano, sostiene que en el país hay empresas que dicen que poseen una cantidad equis de empleados, pero resulta que una parte de esos empleados son subcontratados. Por tanto, la empresa base (donde físicamente están esos trabajadores) no tiene responsabilidad de darles ni doble sueldo, ni bonificación, ni pagarle seguridad social, porque esos empleados pertenecen a una empresa contratada o a varias.

“Es decir, que en una empresa o en una institución puede haber gente trabajando, pero pertenecen hasta a varias firmas de ourtsorcing”, advierte el CNUS.

Todos juntos, pero divididos

La organización refiere, por citar un caso, que los agentes de seguridad que usted ve en muchos negocios es posible que pertenezcan a una firma subcontratada, los de limpieza a otra y los de contabilidad a una distinta. Pero todos confluyen en un mismo lugar de trabajo. Eso indica que si se produce cualquier negociación o inconveniente que conlleve realizar algún reclamo, no es lo mismo negociar con trabajadores dispersos entre cinco contratistas, que hacerlo con un grupo de empleados de una sola empresa”, indica la organización.

El sector sindical ha dicho que trabaja para que en una posible modificación de Código Laboral dominicano se establezcan controles sobre este tema, y de que algunas áreas no puedan ser terciarizadas (por ley) por las empresas.

El CNUS ha advertido que un empleado subcontratado corre el riesgo de que si ocurre un accidente laboral en el lugar donde está asignado esa empresa no quiera hacerse responsable, bajo el alegado de que “es la empresa a la que tú pertenece quien tiene que velar por ti”.

“Peor aún”, ha advertido el CNUS. “Podría ocurrir que la empresa subcontratista a la que sí se debe el trabajador afectado no tenga a ese trabajador registrado en la seguridad social para ese lugar donde se dio el accidente”. El CNUS hace la advertencia tomando en cuenta que un empleado de una empresa de outsoursing a veces está en la mañana en un sitio de trabajo y en la tarde está en otro. Pero en definitiva, para el tema de la seguridad social, solo aparece registrado en uno de esos dos lugares. Por tanto, si el accidente ocurre en el lugar donde no está registrado, podría tener inconvenientes para acceder a la cobertura por concepto de accidente laboral.

Las primeras empresas que comenzaron en República Dominicana con el tema del outsourcing fueron las telefónicas y las compañías de electricidad, pero el nacimiento de éste como tal se produce a partir de la Segunda Guerra Mundial, cuando los países necesitaron acelerar el crecimiento de su economía. Fue para entonces que muchas empresas se dieron cuenta que requerían externalizar o poner en manos de terceros determinadas áreas para poder dedicarse a sus cuestiones propias y muy puntuales.

Las empresas que mayormente utilizan los servicios de outsourcing son las de manufactura de clase mundial, las empresas multinacionales, y las de reciente instalación en el país. Hay naciones que tienen mucho personal especializado en el tema del outsourcing, como es el caso de Guatemala, Costa Rica, Venezuela. En el país, de hecho, se han instalado empresas de capital venezolano, por ejemplo, que explotan el tema de la subcontratación de personal. Las firmas de terciarización en República Dominicana invierten recursos y personal para hacer todas las investigaciones de lugar y poder ofrecer al cliente el mejor servicio de acuerdo a sus necesidades.

Una ventaja que a menudo “venden” las empresas de subcontratación para conseguir clientes es el tiempo que les queda disponible a aquellas que externalizan o ponen en manos de terceros determinadas áreas. “Se trata de un tiempo que queda disponible para que la empresa se dedique entonces a realizar investigaciones de mercados para conocer la competencia, incursionar en la innovación de sus productos o servicios”, explican. Y agregan que en adición a eso, hay un importante ahorro financiero que se produce cuando se contrata menos personal de manera directa. Tampoco se tiene que invertir en infraestructura física ni tecnológica para alojar a los empleados.

No les pertenecen

Las empresas que se valen de los servicios de outsourcing tienen poca interacción con el recurso humano que le sirve”.

El trayecto

El tema ha tomado mayor auge a partir de la globalización en el mundo. Entre los ofertantes hay una lucha por obtener cada día más clientes”.