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Un senador hispano y su hijo fueron acusados el miércoles por las autoridades estatales y federales de malversación de fondos públicos, por lo que se les impuso una fianza de 750, 000 dólares. El senador Pedro Espada Jr. y su hijo Pedro G. Espada enfrentan cinco cargos de apropiación ilegal y de haber despilfarrado, al menos, medio millón de dólares de una organización caritativa y sin fines de lucro, la cual está compuesta por una red de clínicas conocidas como Soundview, en El Bronx.

Según los documentos presentados por las autoridades, Soundview recibe más de un millón de dólares anualmente en subvenciones federales, además de los reembolsos procedentes de Medicaid y Medicare, los que, según los querellantes, ascienden a varios millones.

Además de los cinco cargos de malversación, las autoridades informaron que los Estradas, de ascendencia puertorriqueña, también enfrentan un cargo de conspiración, por haber maniobrado para que los fondos beneficiaran o favorecieran a familiares o a amigos.

Un jurado investigador encontró base para la acusación del senador y de su hijo, por lo que decidieron procesarlos judicialmente.

Entre las pruebas en contra del senador, la fiscalía citó que Espada utilizó la tarjeta corporativa de Soundview para pagar gastos personales como: comprar comidas para él y para su familia, comprar entradas para obras teatrales y eventos deportivos y pagar algunas reparaciones de su vivienda.

La fiscalía también argumenta que los Estradas crearon una compañía ficticia con el propósito de desviar los fondos de Soundview y utilizarlos para su beneficio personal y para campañas políticas.

Entre los pagos de gastos personales, la fiscalía señaló el alquiler del cuartel de campaña del senador, la impresión de la propaganda electoral, el pago del aire acondicionado de su casa, paseos en pony, un pequeño zoológico para una fiesta de un familiar y la emisión de un cheque por la suma de 49 mil dólares con el que el senador pretendía pagar el inicial de un vehículo de lujo.

Al ser abordado sobre el caso, el fiscal general de Nueva York, Andrew Cuomo, se limitó a decir que "Los funcionarios electos están supuestos a ayudar al pueblo, no a sí mismos" y enfatizó que "Esta acusación debe enviar un mensaje claro: En Nueva York nadie está por encima de la ley. 

Por su parte, la fiscal federal encargada del caso, Loretta E, Lynch, que la investigación sobre las actuaciones del senador Estrada y de su hijo continúa abierta