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Después de protagonizar un álgido incidente la semana pasada en el que hubo serias insinuaciones de corrupción y de racismo, los concejales Robert Jackson e Ydanis Rodríguez y el senador estatal Adriano Espaillat formaron un frente más unificado en la reunión comunitaria celebrada ayer para discutir la propuesta presentada por los principales ejecutivos de la Universidad de Columbia para la construcción de un nuevo complejo deportivo en el área de Inwood, en el Alto Manhattan.



A la reunión comunitaria celebrada ayer para discutir el diseño del nuevo complejo deportivo y los beneficios que debería ofrecer a la comunidad, asistieron alrededor de 200 personas, entre los que figuraban, funcionarios electos, directivos de la Universidad de Columbia, líderes comunales locales y algunos residentes de la zona.

Si los planes de la casa de altos estudios son aprobados; por ley, no se puede prohibir el acceso a la población, pero algunos funcionarios electos hispanos entienden que eso no es suficiente y que la comunidad del área merece otros beneficios y ser tomada más en cuenta en la discusión sobre la construcción del proyecto conocido como Baker Field Project. 

El senador estatal Adriano Espaillat, quien se había alineado con el concejal Ydanis Rodríguez en el reclamo de una mayor participación de la comunidad en las discusiones sobre los planes de expansión de la Universidad de Columbia, esta vez se mostró un poco más conciliador y manifestó que ""tal vez podríamos tener una tercera reunión en la que pudiéramos todos ponernos de acuerdo".

La Universidad de Columbia planea construir una nueva expansión de sus instalaciones deportivas que abarcaría unos 47, 700 pies cuadrados y que según los planes, estaría ubicada en la Calle 218 y Broadway, en el sector  Inwood Alto Manhattan.
Para iniciar la construcción de sus nuevo campus deportivo, Columbia necesita que el proyecto sea aprobado por los funcionarios del Concejo Municipal, cuyos miembros, a pesar de estar de acuerdo con la idea, han exigido a cambio, una serie de beneficios a favor de los moradores de la comunidad, lo que ha provocado algunos retrasos en la materialización de los planes universitarios.

Entre las concesiones ofrecidas a la comunidad por los representantes de la universidad neoyorkina, se habló de 19 becas a campamentos de deportes para jóvenes del área; además, el 35 por ciento de los contratos de construcción sería reservado para minorías y para las mujeres residentes en el Alto Manhattan.

Según los representantes de la Universidad de Columbia, otros de los beneficios ofrecidos a la comunidad es la creación de un programa de becas para los niños del vecindario, la construcción de un muelle público en el paseo marítimo y un mayor acceso a los eventos atléticos universitarios.

Pero, eso no es suficiente según algunos dirigentes comunitarios que, entre otras cosas, quieren que la universidad garantice seguridad alrededor del complejo, acceso diario al público a la zona ribereña y reuniones mensuales para enseñar a remar de manera gratuita a los habitantes de la zona que deseen aprender a hacerlo. 

Por un lado, los defensores de la comunidad han elogiado el diseño de Columbia y algunos de los programas comunitarios propuestos por sus principales directivos, pero también dijeron temer que una vez obtenga los permisos de construcción correspondientes, la universidad se olvide de sus promesas a los residentes, por lo que exigieron algunas garantías legales para evitar problemas futuros.

Durante la reunión, que se celebró en la Academia Nordestana, ubicada en Oeste de la Calle 215, en Manhattan, el concejal Ydanis Rodríguez, de origen dominicano, habló en defensa de la comunidad y dijo estar a favor de que los residentes de los sectores de Inwood y Washington Heights, situados ambos en lo que conocemos como el Alto Manhattan, obtengan importantes beneficios si se aprueba la construcción del proyecto de expansión universitaria.