Jesús: El Más Grande Líder de Todos los Tiempos

Destelao.com te informa:

Santo Domingo.- Asesinado por el imperio romano, crucificado en la cruz como uno de los peores criminales, la figura de Jesús de Nazaret sigue despertando pasiones y ganando adeptos 2016 años después, erigiéndose como el más grande líder de todos los tiempos. Pero, ¿de dónde nace el liderazgo de Cristo, como también se le llamaba a Jesús, el hijo del carpintero?

21 Mar 2016 0 comment   Rafael Alonso Rijo

La pregunta cobra interés si partimos del hecho de que Jesús no fundó un imperio, simplemente vivió y murió en la época de Pontius Pilatus (Poncio Pilatos), que era miembro del orden ecuestre, quinto prefecto de la provincia romana de Judea, entre los años 26 y 36, por lo que tuvo un papel relevante en los acontecimientos de la provincia en esos años.

De hecho, los evangelios canónicos lo presentan como responsable ejecutivo del suplicio y condena a muerte de Jesús de Nazaret: en el Credo, que encierra toda la fe católica (Creo en un solo Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible), se establece que Jesús “Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado”.

De sus 33 años, Jesús dedicó los últimos tres de su vida a predicar las Escrituras del Viejo Testamento y a dar esperanza a la gente de una vida mejor y el vencimiento de la muerte: “Creo en la resurrección de la carne y la vida eterna”.

Para ese entonces, la parte del Mediterráneo donde Jesús vivió y predicó no pasaba de los 30,000 kilómetros cuadrados. Es sabido que a los 30 años, cuando comenzó su acto de redención, él vivía al norte de Jerusalén, en la tribu de los Zelotes, guerreros de los que se dice que el impero romano nunca pudo dominar.

Por eso, cuando en el Medio Oriente de entonces se hablaba de que vendría un mecías a liberar al pueblo del yugo del imperio romano, se esperaba que éste proviniera de la tribu Zelote.

Pero Jesús no traía consigo otro ejército más que el de su palabra y sus hechos.

Jesús como líder

Un punto importante para entender el liderazgo de Jesús es lo que lo antepone a su verdugo: Poncio Pilatos se ha convertido en un símbolo tradicional de la vileza y de la sumisión a los bajos intereses de la política, mientras que Cristo simboliza el amor más puro: entregó su vida pensando en que con ello salvaría a toda la humanidad.

Su liderazgo se caracterizó por el servicio desinteresado al prójimo sin hacer acepción de personas y su mayor satisfacción era estar con la gente, especialmente con los marginados de la sociedad. Al respecto, tuvo la valentía de abrazar a leprosos, como lo dice Marcos 8: 1-4.

Comió con publicanos y pecadores, valoró a los niños, niñas y a las prostitutas y reconoció el valor de la mujer, aun en contra de la voluntad de sus discípulos.

Su mensaje estaba en total coherencia con su estilo de vida. A diferencia de los escribas y fariseos que imponían cargas que ni ellos podían llevar. Como bien dice el dicho popular: “Las palabras convencen pero el ejemplo arrastra”.

Grande entre los grandes

El liderazgo de Jesús es reconocido, incluso, por los más grandes. Mahatma Gandhi dijo de él:

“Para mí es un gran maestro del mundo. Para sus seguidores, él era y es el Hijo de Dios unigénito. ¿Afecta él a mi vida menos porque yo no acepte esto? ¿Es toda la grandeza de su enseñanza automáticamente alejada de mí? No puedo creer esto. Me niego a creer que haya alguien que no se beneficie de su ejemplo y de su expiación por los pecados, se den o no cuenta de ello”.