Preservar la Vida de un Delincuente para Saber la Verdad sobre Asesinato de una Niña Inocente

Destelao.com te informa:

Dawin Trinidad Infante, principal sospechoso de la desaparición de la niña Carla Massiel Cabrera, dijo que el cadáver, que él mismo enterró, presentaba señales de haber sido sometido a una extracción de sus órganos.

14 Sep 2016 0 comment   Augusto Gómez Rivas

Reveló haber recibido tres mil seiscientos dólares por entregarla a una doctora de la Clínica Integral.

Indicó que la niña fue entregada viva y transportada en una jeepeta color rojo, después de haberla entregado en una finca de Pedro Brand.

Dijo que la niña fue secuestrada y sometida a “un experimento rarísimo”, ya que su tórax estaba abierto en forma de “J”, y que a él le pagaron en dólares para que se ocupara de esconder los restos.

“experimento rarísimo”, vale suponer, el de la extracción de sus órganos, ilegal, que se supuestamente se organizó en una clínica privada.

El imputado dice que hay tres personas que “andan sueltas”, sin haber sido tocadas por la justicia para que respondan por su presunta responsabilidad en este macabro caso.

Las autoridades del ministerio público están compelidas a dar seguridad al imputado y a ofrecer al país una explicación sobre la verdad o falsedad de la misma.

La sociedad tiene el derecho a que se le diga toda la verdad, sin ocultamientos, sin apañamientos y sin temores. Por lo que la vida de este supuesto criminal vale mucho hasta que se sepa la vedad.

El ministerio público tiene ante sí el reto de llegar hasta las últimas consecuencias, y para eso es necesario preservar la vida Dawin Trinidad Infante, ofrecerle máxima seguridad en la calidad ostenta desde que dio a conocer que fue el sepulturero, explicando que no la mató, solo la enterró.

La sociedad pide justicia, es competencia del estado dejar resuelto tan espeluznante atropello.