“Del Presente al Futuro” La Cámara de Cuentas: Conclusiones y Sugerencias (5-5)

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Santo Domingo Este, Provincia Santo Domingo, RD:- Después de escribir en forma consecutivas cuatro artículos anteriores, en los cuales se trataron los temas del valor histórico de la Cámara de Cuentas en la República Dominicana, el objeto, ámbito de acción y sus atribuciones, así como el peso de su jerarquía, y el rol que le corresponde desempeñar en el Sistema Nacional de Control y Auditoría, además de sus políticas, normas y su papel en la buena ejecución de los recursos públicos, vamos a presentarles las conclusiones y sugerencias sobre los temas en cuestión. 

08 Nov 2016 0 comment   José Núñez

La Cámara de Cuentas de nuestro país, para llegar al nivel de desarrollo y especialmente a los niveles de empoderamiento en que se encuentra hoy en el Sistema Nacional de Control y Auditoría, tuvo que pasar por diez modificaciones en diferentes niveles y etapas históricas, recorriendo un período de 160 años, o sea, del 1844 al 2004, cuando se promulgó la Ley No. 10-04, en fecha 20 de enero del año 2004.

Según el Objeto, el Ámbito de  acción y las Atribuciones que se le confieren a la Cámara de Cuentas, ésta se encuentra blindada al ejercer sus funciones, por supuesto que aquí no debe obviarse la actitud de sus principales incumbentes y los recursos de que disponga la institución para ejecutar su trabajo de salvaguardar, eficientizar e instrumentar los castigos en el mal uso de los recursos del erario.

La Cámara de Cuentas, que está empoderada constitucionalmente mediante la Ley No. 10-04, dentro del marco de la misma, puede actuar ex antes y ex post con su Jerarquía en el Sistema Nacional de Control y Auditoría, para garantizar el uso eficiente, eficaz y económico, además de transparente en el manejo de los recursos del erario por los diferentes administradores de los mismos. 

En la aplicación de las Políticas, Normas y el buen desempeño al frente del erario, el Congreso Nacional fue vasto, amplio y preciso, en no dejar flancos para prevenir, en su correcto proceder y castigar la estafa de las cosas públicas a través de la Ley No. 10-04, y el constitucionalizar también el Sistema Nacional de Control y Auditoria del Estado dominicano, siendo la Cámara de Cuentas la institución de mayor jerarquía. 

Después de las conclusiones expuestas precedentemente, dentro del Ámbito y las Atribuciones de la Ley No. 10-04, para continuar fortaleciendo una de las instituciones fundamentales del Estado en su papel de proteger los recursos públicos, lo que va a coadyuvar para que sea respetada y temida en pro del bienestar generalizado de la sociedad, a través del uso que se le dé al erario, sugerimos lo siguiente: 

La Cámara de Cuentas debe digitalizarse en  todas  y cada una de sus operaciones, hay que convertirla en un modelo de institución tecnológica del país y la región del Caribe, donde los interesados se mantengan bien informados.

La Capacitación del personal en todo su ámbito de acción y las atribuciones que le confiere la ley, tiene que ser un tema de altísima prioridad institucional y estatal, para la eficaz protección del erario. 

Las licitaciones en las diferentes instituciones públicas, deben informarse formalmente a la Cámara de Cuentas, donde la presencia de un miembro de ésta, sea de alta prioridad, por lo cual es muy importante que se cree en la misma, el Departamento de seguimiento y supervisión en las licitaciones que se involucra al erario. 

No deben permitirse las acciones negativas frente a los recursos públicos, y de darse las mismas, sus respectivas consecuencias deben ser diligentes, siempre acorde al rango del incumbente y a la dimensión del hecho, dentro del ámbito de las leyes, obviamente. 

A la Cámara de Cuentas deben buscárseles más mecanismos de apoyos legales e institucionales para que sea respetada y temida al mismo tiempo, aunque nunca con excesos o abusos, pero si con firmeza, ahí descansa el sentido de su valor Jerárquico en el Sistema Nacional de Control y Auditoría. 

En las diez primeras instituciones que manejan los mayores montos presupuestarios del Estado, las auditorías de la Cámara de Cuentas deben ser una condición sine qua non en sus informes de auditorías a las ejecuciones de los presupuestos anuales. 

La Cámara de Cuentas debe fortalecerse acorde con el tamaño del Estado y de cómo ha ido in crescendo el Presupuesto Nacional, el número de instituciones, comisiones, patronatos y consejos, incluyendo a los ayuntamientos, para que ésta tenga capacidad abarcadora con calidad, donde sus ojos preventivos, protectores y de tramitar los castigos cuando el caso lo amerite, cubran todo el aparato estatal, o, a quien o quienes participen en sus transacciones financieras. 

El portal digital de la Cámara de Cuentas, deben convertirlo en el espejo de la ejecución presupuestaria de cada institución, donde el acceso a las informaciones del manejo del erario sea tan claro y de una sencillez para prácticamente iletrados, que se explique solo. 

Finalmente, para garantizar el permanente servicio de protección en sentido lato o amplio al erario, después de consensuado, el presupuesto que se requiera en la Cámara de Cuentas, no debe ser limitado, esto representaría más una inversión que un gasto; los beneficios y ahorros para el país serían significativos, tanto en lo social como en lo económico.

Autor: José Núñez                            

@josenunez00