“Del Presente al Futuro” El Futuro Político se Vio en una Bola de Cristal

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Santo Domingo Este, Provincia Santo Domingo, RD:- El futuro tiene tantas variables como incertidumbres en su trayectoria cuando se dirige  hacia un objetivo específico, y mientras más tiempo falta para ese momento, más cosas y cuestionamientos  pueden acontecer favorable o desfavorablemente a nuestros intereses.

25 Nov 2016 0 comment   José Núñez

Y cuando se trata de asuntos sociales, especialmente en el área de la política, ahí es que las conjeturas, circunstancias, coyunturas y el momentum son realmente unos amasijos de interrogantes, es decir, mezclas de ideas y supuestos que deben comprobarse en la práctica. 

Ahora bien, cuando se habla del futuro político y se tiene una bola de cristal, las cosas pueden resultar casi perfectas con relación a nuestras suposiciones, tal cual ha sucedido con los acontecimientos políticos de la República Dominicana desde el año 1978 hasta la fecha. 

Estos acontecimientos políticos que la historia nos ha demostrado que se pudieron ver en nuestro país antes dé, en una bola de cristal, van referidos a las candidaturas principales que postulan los partidos políticos mayoritarios, y cuál o cuáles van a resultar los vencedores. 

En este contexto como ya se dijo, vamos a comenzar con la década de finales de los años setenta, ya que para las elecciones del 1978 era más que evidente el inminente triunfo del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), y su candidato, Don Antonio Guzmán Fernández. Ahí se pude decir que comenzó a funcionar la clarividencia de la bola de cristal  en sus predicciones políticas en el país. 

Luego para las elecciones nacionales del año 1982, la predicciones y percepciones siguieron muy certeras, ya que era un secreto a voces el seguro triunfo del PRD y su candidato de las manos limpias, el doctor Salvador Jorge Blanco. 

Después de un segundo mandato corrido de los perredeístas, para el año 1986 las cosas se les revirtieron, lo cual se observaba en las calles de casi todo el territorio nacional, ante las intestinas luchas internas del buey que más halaba, y la bola de cristal continúo afianzándose en su capacidad de predecir los resultados políticos electorales. Ganó el doctor Balaguer. 

Para las elecciones del 1990, el auge del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), había llegado a su máxima expresión hasta esa fecha, y nadie con capacidad política y de análisis objetivos negaba el potencial triunfo del Profesor Juan Bosch y los morados, es decir, que la bola de cristal seguía con sus aciertos, independientemente de lo acontecido en este proceso electoral. Debe recordarse, que de toda forma, el partido de mayor votación fue el morado. 

Luego de lo acontecido en el 1990 con el PLD y Juan Bosch, resurge en el 1994 el PRD con la fuerza de un volcán y el carisma de su máximo líder; el doctor José Francisco Peña Gómez. Aquí también las gentes susurraban el seguro triunfo electoral del partido blanco, que aunque no sucedió así en la práctica, pero luego  se demostró que ciertamente la bola de cristal no falló tampoco esta vez. 

Todo lo acontecido con el fraude en las elecciones presidenciales del 1994, provocó el recorte del período (1994-1998) que debió gobernar el doctor Balaguer, solo lo hizo hasta el 1996. 

Ya para el año 1996, el PLD había reorganizado sus fuerzas y las frustraciones electorales del año 1990 estaban un poco cicatrizadas, ahí resurge el joven para ese entonces y carismático doctor Leonel Fernández Reyna, el cual hechizó al electorado y al mismo doctor Balaguer, que vio en éste, el obstáculo ideal para impedir lo que la bola de cristal daba como un hecho: el inminente triunfo del PRD y Peña Gómez. 

Aunque la fuerza de este Joven, al que apodaron el León, y las experiencias vastas de Joaquín Balaguer no pudieron impedir las predicciones de la bola de cristal, es decir, que Peña Gómez quedara en primer lugar, pero realmente les impidieron que gane las elecciones con el 50% más un voto, lo que provocó la primera segunda vuelta electoral en el país. 

Ya el resto de la segunda vuelta electoral es historia, lo cual confirmó nueva vez la certeza de la bola de cristal, era un secreto a voces, que a Peña Gómez nadie le ganaba en la primera vuelta, pero que si había una segunda, su derrota era más que segura, y los resultados no mintieron. 

Mientras que para las elecciones del 2000 prendieron las jocosidades del ingeniero  Hipólito Mejía, y su empatía con el pueblo fue tal, que se decía con la bola de cristal, que a éste nadie le impedía el triunfo, no importando quien fuera el candidato por el PLD, ya que algunos entendieron que se escogió a quien se había ganado esa distinción (licenciado Danilo Medina), pero no con quien se garantizaba un buen pleito y cuidado, al doctor Jaime David Fernández Mirabal, a la sazón del tema, el vicepresidente de la República en ese momento. 

Siguiendo en este mismo orden de ideas, para las elecciones del nivel presidencial en los años 2004 y 2008, los comentarios basados en la visión futurista de la bola de cristal siguieron coherentes, lo que el pueblo predijo así mismo resultó: Leonel Fernández y el PLD junto a una amalgama de partidos políticos aliados y  varios movimientos de apoyo, ganan en dos ocasiones seguidas y con números muy convincentes. 

Ahora bien, en el 2012, se veía como algo inalcanzable la candidatura presidencial del PRD, representada en el ex presidente Hipólito Mejía, sus números estaban en la estratosfera, mientras que su competidor más cercano, Danilo Medina, andaba por lo bajito, y la bola de cristal decía, gana el Guapo de Gurabo. 

Pero las pifias y errores consecutivos, ensalzados por sus tradiciones rebatiñas internas, hicieron en un corto plazo cambiar la percepción de la bola de cristal, y el pueblo dijo, la coherencia, la organización y el trabajo constante ligado a un buen discurso, van a cambiar el panorama electoral, y la bola de cristal cambió de idea, se movió; predijo el triunfo del licenciado Medina, aunque cerrado, pero la unidad del PLD, derrotó al PRD. 

Finalmente, en el 2016, la bola de cristal antes de cantar playboy, dos años antes inclusive, indicó el camino del triunfo, con la diferencia que esta vez daba unos números históricos, insospechados, el asunto resultó a pedir de boca, Luís Abinader recibió de Danilo Medina, la derrota electoral con la diferencia porcentual más amplia nunca antes vista. 

Ciertamente, la bola de cristal fue precisa por onceaba vez consecutiva, dio en la diana.

“Del Presente al Futuro”

Autor: José Núñez                            

@josenunez00