La Ley de Partidos: ¿Entretenimiento o Realidad?

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Santo Domingo, RD:- Las leyes deben dimanar, es decir, brotar de forma natural, apoyadas en las experiencias internas y externas del tema en cuestión, pero también al someterse a los debates, a las ulteriores aprobaciones, lo ideal es que haya un ambiente exento de tensiones y presiones, para que se formulen y aprueben con un criterio de totalidad, con una visión futurista. 

08 May 2017 0 comment   José Núñez

En este contexto, el Proyecto de Ley Electoral y de Partidos  Políticos que se encuentra nueva vez en el Congreso Nacional, sometido a debates, escuchando las voces favorables y disidentes, el cual ha pasado un verdadero viacrucis, tiene alrededor de 15 años con un lleva y trae, sobre el mismo se han sometido más de seis propuestas hechas por los principales partidos políticos (PLD, PRD, PRM, PRSC…), la JCE, parte de la Sociedad Civil… 

Aunque los debates han sido extensos y longevos, además de contradictorios, cargados de intereses según las circunstancias, el momento político de cada organización y de los interesados supuestamente a políticos, siempre surgen tres o cuatro temas fundamentales que al llegar a los mismos se crea el tranque en el manoseado proyecto de ley. 

Entre estos temas más conflictivos tenemos; que si el día de las elecciones internas en los partidos van a ser colectivas y abiertas, es  decir, con el padrón electoral nacional, o con el padrón interno de cada partido; sobre el manejo financiero, si van a transparentar todos los ingresos y los gastos; y si la JCE va o no a tomar el control total en las elecciones internas de estas organizaciones. 

Hay otras contradicciones, como por ejemplo, si votan o escogen el mismo día todos los partidos sus candidatos en los procesos internos, en este punto junto a los tres anteriores, es que realmente está el meollo del asunto. 

Tanto los dirigentes del PRD, hoy la mayoría en el PRM, como los del PLD, por las fuerzas decisivas que en diferentes coyunturas cada uno ha representado en el Congreso Nacional, lo cierto es que han preferido modificar la Constitución (en el 2015 y el 2002), pero no poner los dedos seriamente sobre las llagas del Proyecto de Ley Electoral y de Partidos, el cual ya está adolescente, rumbo a la mayoría de edad, sus inicios datan desde los primeros años de la década del 2000. 

También hay criterios, opiniones que lucen opuestas a la Constitución, al sentido común y al democrático, que caen en lo descabellado, como es la de que  el voto por ley sea obligatorio, ignorando que estamos en un país que ocupa lugares cimeros en el mundo por la participación de la población (más del 70%) en las elecciones nacionales. De ahí es que muchos estamos convencidos que es otra forma de oponerse a la futura Ley Electoral y de Partidos Políticos. 

Y aunque sabemos que este es un asunto que involucra muchos intereses políticos partidarios internos y externos, pero si queremos partidos políticos democráticos y apegados a la Ley de leyes, la Sustantiva, entonces el escenario está más que claro para su tardía aprobación, lo que va a provocar lo siguiente: 

Primero, que se democraticen los partidos y permitan la participación con competencias democráticas, justas, tanto a nivel de las estructuras organizativas (en períodos razonables de 4 años) a todos los niveles, como para los cargos electivos en sus diferentes denominaciones para todo el que se ajuste a un perfil que estaría descripto previamente en cada partido. 

Segundo, que apliquen el concepto de transparencia abierta, on-line o en línea, a todos los niveles, especialmente en el manejo de los asuntos financieros. 

Tercero, cuando se escoja el método de hacer las elecciones internas en los partidos, que la JCE como árbitro imparcial y empoderado por las leyes electorales, además especializado en el manejo electoral, pase a jugar el rol de la principal y única entidad con el control de los escrutinios para cualquier circunstancia o escenario en las organizaciones políticas legalizadas.

También hay que poner en la Ley Electoral y de Partidos, una atención especial al tema de los que se creen dueños de las organizaciones políticas; ya sea porque la fundaron, la desarrollaron o por que han dedicado los mejores años de su vida a esa organización,  además, los que la ven como una pequeña finca para cosechar en tiempos electorales, sin obviar evidentemente, los que se quieren eternizar en los mandos superiores e intermedios sin realizar elecciones internas para legitimarse en estos puestos. 

En definitiva, si no se ponen estos temas que tratamos aquí con claridad meridiana, cuando se apruebe la Ley Electoral y de Partidos Políticos, si es que lo hacen, ésta se va a convertir en lo que hasta ahora ha sucedido, en un entretenimiento para la población más que una realidad por el bien del sistema de partidos en el país. 

El final de la escena nos dirá si estamos frente a un drama o una comedia, o también, si fue otro entretenimiento de esta realidad de la Ley de Partidos, la cual de no aprobarse como Dios manda, y en un breve plazo, puede apuntalar a la destrucción de las pocas organizaciones políticas que quedan en la nación. 

Finalmente, hay que puntualizar, que esta futura Ley que nos ocupa y luce salvadora para el  sistema de partidos, es un parche, hay que cualificar la actividad política del militante, reglamentarla y hacerla transparente, ¡o perecerán todas estas organizaciones políticas, una primero y otras después, pero en el mediano plazo no habrán excepciones!

“Del Presente al Futuro”                                                                                                           

Autor: José Núñez

@josenunez00