¡A Emprender, es momento de acción!

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Hoy celebramos el Día Nacional del Emprendedor (Ley 88-13) y damos inicio a la Semana Global de Emprendimiento, donde más de 145 países se unen para inspirar, guiar, conectar y crear, y que mejor forma de celebrarlo que estrenar esta columna semanal para todos esos emprendedores y emprendedoras que día tras día invierten sus vidas en un sueño.

12 Nov 2015 0 comment
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  Aurys Cruz Jáquez
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Hoy comparto el artículo que nos publicó la Revista Visión Mercantil en su edición número 23, en el marco de Expo Constitución 2015 dedicada al emprendedor.

Emprendimiento es un estilo de vida, es vivir en una constante búsqueda de  oportunidades y aprender a asumir riesgos calculados para lograr mis sueños, metas y objetivos. Para identificar a un emprendedor solo debemos de mirar a nuestro alrededor y ver quién está constantemente haciendo algo, desarrollando una idea, un proyecto o un negocio, es aquella persona inquieta que no se conforma con un estilo de vida “cómodo”, y al utilizar esta palabra no me refiero en el ámbito económico, sino a la zona de confort de las personas, esa zona en la que no veo más allá de mis circunstancias, no intento nada nuevo y en la que no aprendemos ni nos retamos.

Un emprendedor es totalmente lo opuesto, es una persona aventurera que entiende y cree firmemente que siempre hay más, que siempre se puede hacer más, crecer más e ir más allá de donde estamos. La visión los guía, la pasión los compromete y la persistencia los mantiene en el camino. Es quien ve el fracaso como parte del proceso y sabe que sin ellos el aprendizaje no sería enriquecido, para ellos no hay obstáculos, sino retos que superar. Son quienes al tener una idea reunen todos los recursos necesarios, humanos, financieros y técnicos para llevarla a cabo, con un objetivo claro, consciente de que es muy probable que en el camino tenga que cambiar de estrategias para lograrlo y que el compromiso con la calidad y la excelencia es un pase al éxito, a su éxito.

Ahora bien, todo lo anterior suena mágico, maravilloso y nos invita a convertirnos en emprendedores, a cambiar de actitud, cambiar nuestra realidad y transformar no solo nuestro entorno, sino también el de los demás. Sin embargo el emprendimiento tiene un sabor agridulce, y son muchos los sacrificios personales que debe hacer. A veces solo vemos el éxito y miramos con sublime admiración, pensando en nuestro interior que un día la suerte los encontró, sin saber que como dice aquella famosa frase: La suerte es el encuentro entre la preparación y la oportunidad. El emprendedor es aquel sembrador que trabaja con el corazón y que constantemente está preparándose para su gran momento, aquel cuando aparezca la oportunidad, y de repente alguien lo ve, los amigos y familiares comienzan a creer en él, aparecen relaciones estratégicas que nos impulsan y mentores que nos guían… Y entonces se hacen visibles, pero no se hacen visibles las lágrimas, las burlas de aquellos cercanos que pensaban que se estaban volviendo loco o loca, no, no aparecen las horas de trabajo por las noches y fines de semana, el estado de cuenta en cero por la inversión de cada peso que tenía y aún lo que no tenía, no aparecen los préstamos personales, ni los cientos de no recibidos, no se hace visible el tiempo que perdiste con tus amigos, ni las vacaciones que pasaste trabajando, de igual manera no aparecen los libros que hubo que leer, los cursos, talleres, vídeos o páginas que fue necesario tomar o ver, tampoco aparecen los trabajos paralelos que hacen para cubrir y ayudar a ese pequeño sueño demandante de tiempo, energía, dinero y compromiso. No… Solo se hace visible el éxito y hasta exclamamos: ¡Fulano/a ha tenido mucha suerte!

Tú que me lees en este momento y que has llegado hasta esta parte, quiero confesarte que mi mayor aprendizaje en este maravilloso mundo como emprendedora y como gestora del emprendimiento para otros es que, la suerte se construye, cada día trabajamos para encontrarla, ella no te sorprende un día, todo resultado requiere de un esfuerzo mínimo y constante, eres dueño de tu propio destino y puedes ser lo que quieras ser siempre y cuando estés dispuesto a pagar el precio. Todos, sin importar clase social, raza, color o idioma, todos tenemos 24 horas al día, lo que hagas con tu tiempo determinará tu futuro, toma unos minutos al finalizar este artículo y piensa qué estoy haciendo con mi tiempo, lo que hago me acerca a lo que quiero realmente para mi vida, qué cambios podría hacer para tener resultados distintos, “tonto aquel que piensa que obtendrá resultados distintos haciendo lo mismo”.

Emprendedor, emprendedora toma el control de tu vida, no seas más víctima de tus circunstancias, esfuérzate y se valiente, camina con determinación y recuerda que nada es imposible para un corazón que cree. Tienes todo lo que necesitas para lograr tus sueños, que no pase un solo día sin hacer algo que te avance un paso más hacia eso que quiere, y no necesariamente tiene que ser un negocio, lo cual tiene su importancia y sus razones, emprender puede ser buscar esa beca para hacer la carrera que quieres hacer, conocer ese lugar con el que sueñas, presentarle a tu jefe esa propuesta o negociar para un ajuste de sueldos, tal vez solo quieres ser el o la mejor de tu centro educativo o de tu clase, escribir un libro, hacer cortometraje, montar esa exposición de arte, hacer esa línea de ropa o desarrollar ese software, participar de una carrera… En fin, en emprendimiento no todo está escrito, no hay reglas, no fórmulas y no todo se ha dicho.

¡Vamos A Emprender, es momento de acción!

Aurys Cruz Jáquez

CEO Fundadora

 

A Emprender