Invierte, Reinvierte y Vuele a Invertir

Destelao.com te informa:

Gastamos dinero que no tenemos, en cosas que no necesitamos, para impresionar a la gente que no nos importa. Will Smith

Hace unos años leí una conferencia presentada en la primera convención nacional de emprendedores universitarios por C.P. Carlos Kasuga Osaka, director general de Yakult, titulada: “Los aspectos más importantes de la cultura empresarial japonesa”. La misma fue presentada en México, donde explica por qué la diferencia entre Japón y América Latina.

15 Abr 2016 0 comment
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  Aurys Cruz Jáquez
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Entre sus argumentos comenta de su empresa, Yakult, que para ese entonces tenía 20 años y ventas de 2,000,000 de frasquitos diarios. “Pero, ¿cuánto retira el empresario, de la empresa, en estos quince años que tenemos en México?” pregunta Kasuga.

“Ni un solo centavo. Así es como las empresas de los japoneses crecen. Cuando éstas todavía no cumplen 20 años, nosotros, no retiramos ni la parte japonesa ni la parte mexicana. Es pura inversión y reinversión… Pero en América Latina el 84% de todas las empresas nuevas, los tres primeros años los “papás” quieren que el “bebito” les ponga auto último modelo, que les ponga alfombra, aire acondicionado, muebles de caoba y una secretaria rubia de minifaldas. ¡Pues lógicamente va a la quiebra!”.

Hoy en día las cosas no han cambiado nada, por el contrario, los emprendedores han reducido ese tiempo a uno o dos años máximo, y es por eso que no nos preocupamos por crear empresas de alto impacto, porque estas, aunque cuentan con gran potencial de crecimiento tardan más tiempo en rentabilizar. Estamos acostumbrados a lo fácil, rápido y visible.

Ya con cinco años de experiencia trabajando con emprendedores de manera directa he podido notar que la presión social solo inicia en la adolescencia, pero de adultos es un factor de quiebra y/o endeudamiento. Los emprendedores abrimos nuestros negocios con sacrificio, y cuando este comienza a generar utilidades cambiamos drásticamente de estilo de vida, comenzamos a ir a restaurantes caros, a comprar ropa de marca, un carro del año, viajes de placer,  cambiamos la casa y hasta de casa… ¿Y todo para qué? Para demostrar a todos que nos está yendo bien. Otras veces nos vemos tentado a invertir en la misma empresa, pero en cosas que no suman ventas, sino gastos.

Y muchas veces queremos estar al nivel de grandes empresarios, nos llena de orgullo decir los millones en ventas de la empresa y de cómo estamos creciendo, ignorando muchas veces que los empresarios son como los artistas, cuando llegan a ser famosos es porque llevan años invirtiendo y preparándose para ese momento. Al preguntar a los empresarios exitosos nos damos cuenta de los años de sacrificio, lo difícil del proceso y que no fue cuestión de suerte ni algo de la noche a la mañana.

Hay una realidad financiera que todo emprendedor debe conocer, el crecimiento es un 60-80% más caro que el nacimiento de una empresa. Como lo leyó, pensar que solo debemos invertir una vez y que ya la empresa debe multiplicar sus utilidades es un sueño irreal, la garantía de una empresa de éxito es la reinversión constante, en nuevo capital humano, nuevos productos y/o servicios, calidad, nuevas sucursales o simplemente mayor capacidad de respuesta o producción.

Si nos comemos los frutos antes de estar maduros, si gastamos las utilidades de la empresa antes de que esta esté en capacidad de autofinanciarse, entonces, en el momento de crecimiento no tendremos capacidad de aguante y hasta ahí llegamos, será momento de abandonar.

Algunos consejos que nos pueden ayudar a pensar a largo plazo son:

•Empezar pequeño, con una inversión mínima en lo que realmente nos va a generar ventas.

•Póngase como meta reinvertir todas las utilidades de la empresa durante los primeros cinco años mínimo (recomendable entre 5-10 años según tipo de empresa).

•Trabaje por sueldo, así es, usted necesita un sueldo por su trabajo. Necesitamos definir un sueldo fijo, no de lujo, sino lo que valemos en el mercado. Eso nos ayudará a organizarnos financieramente, y evitará estar “metiendo” la mano en la caja del negocio para cubrir gastos personales.

•Lleve una contabilidad clara, si no puede pagar un contable, compre plantillas o bájelas de internet, pero tenga claro gastos, ingresos, disponible en efectivo, caja y banco.

•No invierta por emoción, el mercado es quien le va demandando crecer. Debemos invertir donde los clientes nos están indicando o en aquello que luego de un proceso de investigación y validación nos conviene.

•Separar el dinero del negocio del dinero personal… cuando están juntos es mayor la tentación.

•Si por una emergencia toma dinero prestado del negocio: ¡pague!

Los emprendedores no necesitamos demostrar lo que somos, es más, una de las características que nos identifican es “sacrificio personal”. Es un reto emprender, durante  los primeros años debemos invertir, reinvertir y volver a invertir. Seamos como los japoneses y cuidemos el negocio como si fuese nuestro hijo, dándole hasta la etapa adulta en la que es capaz de darnos a nosotros.

A Emprender

Modificado por última vez en Viernes, 15 Abril 2016 14:01