Las 6 Mentiras Más Grandes de los Emprendedores

Destelao.com te informa:

Reza un dicho popular: “No todo lo que brilla es oro”

Como estamos en el “Boom” del emprendimiento, todo el mundo habla del tema, algunos por experiencia, otros por conocimiento y otros porque quieren opinar, y entre tanto y tanto se mezclan mentiras con verdades.

21 Jul 2016 0 comment
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  Aurys Cruz Jáquez
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En esta ocasión quisiera hablar de seis mentiras que nos han estado vendiendo, y que de creerlas podríamos caer en la trampa de tomar decisiones que nos cuesten tiempo y dinero, y más que una inversión sea un gasto y desgaste de nosotros.

1. Todos podemos emprender: Y en esta primera mentira me quiero centrar en los emprendedores independientes. No es cierto que todos tenemos las mismas características, hay personas que no saben o pueden vivir bajo incertidumbre, asumiendo riesgos y llevando la presión del negocio como tal o del cualquier otro proyecto. Además, si todos tenemos negocios, ¿quiénes serán los empleados?

Lo cierto es que se pueden desarrollar habilidades emprendedoras, pero así como no todos los niños que juegan baseball llegan a grandes ligas, no todos los emprendedores llegan a tener sus propias empresas, algunos optan por ser intraemprendedores y dejar las cargas y responsabilidades en manos de otros o simplemente emprender en proyectos sociales.

2. Si a la otra persona le fue bien en ese negocio, a nosotros también: Es cierto que la rueda está inventada y que de algo se debe partir para crear algo nuevo, pero de ahí a copiar el modelo de negocio y esperar a que nos vaya de maravillas hay una gran diferencia. En emprendimiento se roban las ideas, pero nunca la visión.

Lo cierto es que, en el negocio en el que a una persona le haya ido excelente, a nosotros nos puede ir fatal, porque no contamos con los conocimientos, experiencia, contactos, relaciones estratégicas, recursos técnicos o financieros o simplemente con la visión y la pasión que es lo que nos hace permanecer aunque las cosas vayan mal.

3. Si emprendemos tendremos mucho más tiempo libre: Una de las mentiras más grandes, sobre todo en la etapa inicial.

Lo cierto es que a diferencia de los empleados, que se desconectan con facilidad luego de su horario laboral, los emprendedores trabajamos a tiempo y fuera de tiempo, muchas veces de noche y fines de semana, porque cuando no estamos envueltos en el proceso de producción estamos en ventas o en la parte de administración (contabilidad, recursos humanos, marketing, publicidad y/o inversión). En conclusión, es todo lo contrario, a los emprendedores nos queda muy poco tiempo libre, y a diferencia de los empleados no podemos estar  seguros de no trabajar el próximo fin de semana o tomar las vacaciones en los primeros dos o tres años.

4. Si me formalizo pierdo dinero: Muchas veces pensamos que al formalizarnos vamos en desventaja porque tendremos que pagar impuestos, olvidando que los impuestos se pagan acorde  a las ventas, y si no vendemos no pagamos, se reporta en cero. Hay pagos mínimos por capital u operación, y aunque estos pueden hacernos sentir ahogados en algún momento, una buena administración y proyección nos ayudaría a mantenernos en el mercado de manera exitosa y constante.

Lo cierto es que estar informal es condenarnos a vivir en el anonimato, son más los beneficios de tener una empresa legal que las desventajas. Formalizarnos nos da la libertad de mercadeo, ventas comerciales, la oportunidad de exportar e importar, acceso a crédito bancario, vender al Estado, entre otros. Es decir, debemos decidir si creamos un negocio solo para sobrevivir o una empresa que genere empleos, crezca y se extienda a otras comunidades o países.

5. No hay apoyo para los emprendedores: Victimizarnos antes de empezar solo evitará  que nos atrevamos a pensar en la posibilidad de hacer un sueño realidad. Los emprendedores nos caracterizamos porque aprendemos a crear nuestras propias oportunidades cuando no las encontramos.

Lo cierto es que hay muchas instituciones en busca de emprendedores que apoyar y la mayor parte del tiempo no los encuentran.  Actualmente existen los llamados Ecosistemas de Emprendimiento, donde hay empresas de formación, financiamiento, cultura, articulación y soporte. En nuestro país está coordinada por la Red Nacional de Emprendimiento (www.rdemprende.org).

6. Los estudiantes deben emprender al salir de las universidades: Salvo algunas excepciones, una de las fórmulas del éxito en los negocios incluye las siguientes variables: conocimiento+experiecia+contactos. Cuando salimos de la universidad, a menos que trabajemos mientras estudiamos, apenas tenemos el conocimiento. Y a menos que nos asociemos con una persona que: conozca el mercado, tenga la experiencia o los contactos necesarios, perderemos algunos años adquiriéndolos.

Lo cierto, debemos procurar tener experiencia y ser los mejores antes de emprender. Se necesita mucho más que conocimiento para ser exitosos, el mercado, la economía, la sociedad y el consumidor han cambiado y hoy exigen habilidades integradas en la parte del ser, saber y el hacer. Ciertas capacidades solo se desarrollan con el tiempo, el trabajo de campo, las conversaciones y trato con expertos en el área.

Toda regla tiene su excepción y debemos tener cuidado con las decisiones que tomamos, porque al emprender estamos invirtiendo nuestras vidas.

Vamos A Emprender.