Los tres Grandes Sacrificios de Emprender

Destelao.com te informa:

A diferencia de lo que muchos piensan, y como ya hemos hablado anteriormente, emprender siempre va a demandar de nuestro tiempo, dinero y energía, por lo que debemos estar dispuestos a hacer sacrificios personales que nos permitan lograr eso que tanto anhelamos.

25 Ago 2016 0 comment
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  Aurys Cruz Jáquez
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Salir de la zona de confort Salir de la zona de confort

Y si buscamos la definición de sacrificio encontraremos que es: “Esfuerzo, pena, acción o trabajo que una persona se impone a sí misma por conseguir o merecer algo o para beneficiar a alguien”. Si parafraseamos esta definición podemos decir que no es más que aquellas acciones que estamos dispuestos a hacer para lograr lo que queremos. ¿Cuál es el precio que estamos dispuestos a pagar?

Siempre que queremos algo sacrificamos parte de nuestra voluntad o deseos, sabiendo que hemos tomado la mejor decisión y que a largo plazo podremos disfrutar de los frutos de esa acción. Por ejemplo, cuando somos pequeños que nos levantamos muy temprano para ir a la escuela, y luego en la tarde debemos hacer las tareas sacrificando dos o tres horas más del tiempo que pudimos usar para dormir o salir a jugar con nuestros amigos. Todo ese sacrificio para poder cumplir con nuestra responsabilidad. Igual en la universidad y así mismo con el trabajo ya luego que somos adultos. A corto plazo es posible que hasta envidiemos a quienes viven y disfrutan el momento, sin embargo a largo plazo la historia se invierte.

Con el emprendimiento no es diferente, y quisiera compartir los principales sacrificios que debemos hacer si queremos tener éxito en lo que hacemos:

Primero: Renunciar a nuestra zona de confort

Albert Einstein decía que es imposible obtener resultados distintos haciendo lo mismo.  Lo primero que te va a demandar un emprendimiento es salir de la zona de confort, dejar su empleo, trabajar en sus horas libres, fines de semana y/o días feriados, capacitarte en materia de negocio o en lo que hayas decidido emprender para ser el mejor, levantarte más temprano y/o acostarte más tarde… En fin, tu vida será alterada y debes saber si estás dispuesto a que eso pase, de lo contrario no emprendas. Algo si te digo, no creas en cuentos baratos. El éxito, la fortuna y el poder son fruto del trabajo duro, no de la suerte.

Segundo: Estilo de vida - financiero

Como puedes ver es muy parecido al anterior, pero en este punto quisiera enfatizar y es la parte financiera. Debes estar dispuesto a cambiar tu estilo de vida o mantenerlo de ser modesto. Los primeros años son de inversión, y el dinero que hoy gastas en fiestas, restaurantes, conciertos, ropa de marca o vacaciones en lugares exclusivos pueden ser la gasolina que mantenga tu negocio en funcionamiento. Y muchos dirán, a mí me va muy bien, yo les digo: ¡Guarde pan para mayo! Reinvierte, no gastes las utilidades, estas son la garantía de crecimiento o permanencia en el mercado.

En este caso lo correcto es que nos pongamos un sueldo modesto y nos ajustemos a ese presupuesto, de esa forma no tendremos la tentación comernos las utilidades, llegará el día en el que serán tan altas que podremos disfrutar, pero primero se siembra y luego se cosecha. No te comas la semilla, puede dar frutos de por vida incluida a tu próxima generación.

Tercero: El ego

Ojo con este punto, en la pelicula “The Walk” el equilibrista se cayó en una de sus prácticas, y su mentor, quien miraba desde abajo le regaló un consejo: “No has terminado hasta que no llegues, a un paso de la meta tu ego te puede hacer caer”. En mi humilde opinión se puede medir el éxito de una persona después de cinco años como mínimo, y quienes llegan a este punto por lo general ya han aprendido lo que estoy diciendo, en el mercado miles entran y salen, pocos permanecen. No celebremos hasta no llegar, sacrifiquemos las ganas de demostrar y trabajemos para hacer.

Y tú, ¿qué estás dispuesto a sacrificar por tus sueños?