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Destelao.com te informa:

La diputada Minou Tavárez Mirabal publicó en su cuenta de Twitter su descontento con la designación que hizo el presidente Danilo Medina el pasado lunes del general José Eugenio Matos Cruz, como nuevo jefe del Ejército.

A si como la muerte de un ser humano no es aceptable e injusta también atribuirle a un hijo los hechos penales o errores de su padre es algo muy injusto y poco civilizado. 

El delito y cualquier hecho penal es algo muy personal. Nadie es culpable ni puede ser perseguido ni condenado por los hechos delictuales de otro. 

La práctica policial de apresar a los padres porque no aparece el hijo ya ha sido superada por nuestra policía. Dicha práctica hace poco tenía mucha presencia en los barrios pero la misma ha sido enfrentada por la opinión del pensamiento de los derechos humanos.

Imputarle la responsabilidad penal a una persona por el hecho que otro cometió es un tema que la constitución prohíbe. El delito o el crimen es un asunto individual. 

La nueva Constitución de la República, proclamada el pasado 26 de enero del 2010, establece en su artículo 40 numeral 14 que "nadie es penalmente responsable por el hecho de otro", y en su numeral 8 dispone que "nadie puede ser sometido a medidas de coerción sino por su propio hecho".

Este principio constitucional se encuentra establecido también en el artículo 17 del Código Procesal Penal, que razona sobre la personalidad de la persecución, el cual reza: "Nadie puede ser perseguido, investigado ni sometido a medidas de coerción sino por el hecho personal. La retención de personas ajenas a la comisión de un hecho punible con miras a obtener su colaboración o la entrega del imputado se sanciona de conformidad con las disposiciones de la ley penal". 

El principio constitucional de personalidad de la pena establece que sólo aquél que hubiere efectuado la conducta punible será pasible de las sanciones establecidas en la norma. Este principio guarda estricta relación con el de culpabilidad, ya que sólo puede ser responsable y por ende sancionado quien hubiere cometido la conducta ilícita con algún grado, aunque mínimo, de culpa, rechazándose de ese modo la posibilidad de establecer un sistema sancionador basado en la denominada responsabilidad objetiva.

Es oportuno y de justicia desterrar para siempre la mala práctica de estigmatizar a las personas por las actuaciones ilícitas y reprochables de sus hijos o traspasarles a los hijos los actos que sus padres han cometido. Si las responsabilidades penales son personales, incurrimos en una injusticia mayor cuando condenamos o tratamos de desacreditar sin razón y de manera deliberada a los padres o hijos de quienes han cometido alguna acción penada por la ley. 

La responsabilidad penal es individual. Hasta la próxima capsula penal.