Es conocida como un deseo vivo o ardiente de una persona hacia otra. Cuando alguien escucha esta palabra la primera imagen que llega a la mente es la relación erótica entre un hombre y una mujer. Esa pasión aunque hermosa es efímera y tiene resultados finitos.

La otra cara de la moneda presenta aquella pasión que recoge los padecimientos de Cristo antes y durante la cruz. ¿Por qué razón lo hizo? ¿Por qué ir a la cruz a sabiendas del maltrato, las burlas, la incredulidad de su deidad y el vituperio al que se enfrentaría? 

Porque más allá de eso vislumbraba a una persona libre de la esclavitud del pecado. Disfrutando la alegría de respirar. Consciente de que a pesar de los problemas somos victoriosos en él y que por muy alta que sea la tormenta la mar volverá a su nivel. Exento de traumas y raíces de amargura que le aten al pasado. Jesús te veía a ti siendo libertado por él.

Mas El herido fue por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo de nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados. Isaías 53:5 LBA

Su humillación es nuestra exaltación. Su pasión y muerte nos dan gozo, vida. paz, la capacidad de amar a quienes nos lastiman, de perdonarnos y perdonar a otros. 

La resurrección de Jesucristo es el fundamento vivo de nuestra esperanza; el ancla que sostiene nuestra fe. La certeza que veremos su rostro. El volverá y nos tomará, los que le hemos creído estaremos juntamente con él.

¿Quieres tú el bienestar que resulta de la pasión de Cristo? Si es así te invito a hacer esta oración: Señor Dios gracias por el sacrificio de Jesucristo. Perdóname. Te acepto como mi Dios, Padre y Salvador. Recíbeme como hijo en el nombre de Jesús. Amén.

Así que, si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres.      Juan 8:36 LBA

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