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Santo Domingo Este, Provincia Santo Domingo, RD:- El Liderazgo y la Tasa de Rechazo son dos de las principales variables a ser ponderadas en una candidatura presidencial, si es que realmente se trata de un proyecto político serio, con objetivos y metas claras.

Y como es bien sabido, el Liderazgo va a representar el peso, la influencia  e importancia que tiene para la sociedad una candidatura, mientras que la Tasa de Rechazo, nos dice hasta donde se puede llegar en nuestra meta.

Ahora bien, la relación entre éstas (Liderazgo y Tasa de Rechazo), es directamente proporcional, ya que si se analizan las simpatías de nuestros políticos así se han dado; cuando una sube la otra sube, y cuando se reduce una, también se reduce la otra.

En este contexto, el lector debe tener bien claro que no es lo mismo popularidad que Liderazgo, la popularidad es más volátil, el liderazgo exige más tiempo y condiciones o compromisos con esperanzas.

Estos fenómenos, de fuertes Liderazgos y altas Tasas de Rechazos, se dan con mayores certezas cuando más posibilidades reales tienen los aspirantes y líderes políticos de accesar al poder.

La situación expuesta en los párrafos anteriores, se pudo observar en los casos de nuestra historia del siglo XIX, cuando imperó la era de Gregorio Luperón, Ulises Francisco Espaillat, Francisco Gregorio Billini…, por supuesto que para esa época no se usaban las encuestas de mediciones electorales, pero si existía la percepción.

En  el siglo XX, conocemos los casos de: Rafael Leónidas Trujillo, el doctor Joaquín Balaguer, el Profesor Juan Bosch, el doctor José Francisco Peña Gómez, el licenciado Jacobo Majluta, y ahora, con el ingeniero Hipólito Mejía, el doctor Leonel Fernández, el licenciado Danilo Medina y la doctora Margarita Cedeño de Fernández, entre otros.

Observando el párrafo anterior, nos damos cuenta que los que poseen las menores Tasas de Rechazos casi siempre no son los que cosechan las mayores simpatías, al mismo tiempo no ocupan el Liderazgo más arraigado o el primer lugar en su organización.

No se es líder con Tasa de Rechazo ínfima, salvo honrosas excepciones, como por ejemplo el caso dominicano, con nuestro presidente: el licenciado Danilo Medina.

Tampoco debemos dejar de citar los casos del ingeniero Miguel Vargas Maldonado y el licenciado Luís Abinader, además de los líderes de los partidos pequeños, que poseen una Tasa de Rechazo reducida, que obviamente viene acompañada de una popularidad que no genera preocupación alguna, al igual que sus niveles de liderazgos.

Es importante observar que, primero, los líderes se hacen populares y la Tasa de Rechazo es mínima, casi imperceptible, aunque en la medida que ese Liderazgo se afianza y se hace más sólido y duradero, entonces, ahí comienza la referida Tasa de Rechazo su camino ascendente. Se posiciona en márgenes que ya dependen de las circunstancias y de su talento, de cómo la manejen estos hombres y mujeres.

En este mismo contexto, los líderes de poca monta y que no representan amenazas o peligros se ufanan de su bajo o inexistente rechazo antes el electorado y no tienden a observar que lo que se ve es que no son ni fu ni fa, no representan peligro alguno a la victoria electoral de sus contrarios. ¬Entonces, ¡no hay por qué generarle rechazo…!

Aquí cabe una de la frase de José Martí, que dice: <<Triste es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos…, porque el que enemigo no tenga, es señal que no tiene: ni talento que haga sombra, ni carácter que impresione, ni valor temido, ni honra de que murmuren, ni bienes que se codicien, ni cosa buena que se envidie>>.

Lo importante para los Líderes de peso y que van a la competencia real en busca del poder, es que su Tasa de Rechazo no le supere el 49%, fundamentalmente en un sistema electoral que se gana con el 50% más un voto, es decir, por mayoría absoluta.

Finalmente, en la medida que un Liderazgo tiende a fortalecerse y es la principal opción de poder, en ese mismo escenario, en menor medida, se forman frentes que lo rechazan, que es lo que se está viviendo  actualmente en la República Dominicana con su principal líder, el doctor Leonel Fernández.