Destelao.com te informa:

“Olvidar” no solo significa apartarnos de nuestro pasado, también es desligarnos de la realidad, ocultando sucesos actuales y dejando atrás el grato recuerdo de días llenos de felicidad y abundancia.

 

Por eso yo no olvido que la canasta familiar en mis tiempos de mantenido, era de 5 a 10 pesos por grande que fuera la familia y jamás vi el dólar subir más de 11 por 1. 

Cuando una camioneta Toyota Hi lux del 75 cama larga costaba 7 mil pesos y la gasolina 83 centavos el galón. Cuando me mandaban al matinée los domingos y me daban 3 pesos para 6, yo y mis cinco hermanas y con eso compraba maní, dulces y bebidas. Cuando viajar a la capital era una osadía y no era turismo interno. Cuando en mi pueblo no había semáforos ni policías de tráfico. Cuando los ladrones eran conocidos por todos y los brechadores (Voyeuristas) los recogían a las 9 de la noche.

Los méndigos se podían contar con los dedos.

Cuando en mi pueblo apagaban la planta eléctrica del alumbrado publico a las 12 de la medianoche.

Éramos felices pescando truchas en lagunas de aguas estancadas y bañándonos con los tiburones comegentes del agitado atlántico de la bahía escocesa. Asistíamos al concierto en el parque central y dábamos vueltas en la misma dirección durante toda la velada, como tontos monigotes,   pero éramos felices.

Hoy, al hacer comparaciones, el único parecido con la situación actual es, que siguen existiendo los pendejos ilusos y que los avivátos, caliéses, guardias malos y políticos corruptos, siguen gobernando el país y personalizando las instituciones del estado convirtiéndolas en propiedades privatizadas de uso personal y familiar. 

Cualquier otro parecido con el ayer, es pura fantasía.

Por eso es mi reaccionaria participación en las redes sociales.

Por eso me quejo, por eso soy revolucionario hasta la tambora y no le temo a la muerte, mucho menos al gobiernito del renacuajo Danilo Medina ni a la fuerza política del “Afunglonado” dueño del país, Leonel Fernández.

Hasta que muera, seguiré predicando mis intenciones de PARALIZAR EL PAIS y nada ni nadie harán que desista de ello.

Nada me sorprende ni me asusta, soy un actualizado conocedor de todas las artimañas y estrategias que los gobernantes usan para presionar cerebros calcificados por el hambre y la falta de vida para lograr sus propósitos proselitistas y hacerse ricos, más ricos.

Mis intenciones son claras, el que quiera seguirme y/o aplaudirlas, bienvenido, el que no, lo entiendo, el miedo le corroe los sentimientos y no lo deja salir de la mediocridad y así mismo morirán como cobardes irresponsables, inservibles a la sociedad.

Es época de golpe de estado, de guerra civil, de capacitación y entrenamiento para una gran revolución, es tiempo de decir no a las dictaduras, es tiempo de verdaderos cambios.

PARALIZAR EL PAIS significa el comienzo de la libertad y la lucha por un mejor país. 

Desde un gobierno atado por una HUELGA GENERAL, Danilo ni Leonel podrían hacer mucho para evitar un golpe de estado y/o una renuncia del presidente con su gabinete de malandros corruptos.

O tal vez nos daríamos el tremendo gustazo de boicotear sus operaciones y debilitar la credibilidad internacional para la obtención de préstamos y más adeptos al turismo prostituido de las mafias internacionales de las drogas.

Por lo pronto no tenemos programas de gobierno ni discursos bonitos, hasta ahora nuestro interés esta concentrado en iniciar una revuelta que de seguro la ganaría el pueblo que es la mayoría.

9 millones de pobres, pueden más que 700 mil empleados públicos.

PARALICEMOS EL PAIS

PARALICEMOS EL PAIS