Destelao.com te informa: 

La familia es el eje fundamental de la sociedad, una familia unida constituye el eslabón fecundo para el sano desarrollo del sistema evolutivo de sus componentes.  Los cuales se reflejan posteriormente en una mejor sociedad.

Cuando en el seno de esa célula tan elemental para el equilibrio y orden natural de las cosas, se sufre de distorsiones ocasionadas por elementos perturbadores y dañinos. Tenemos que, se rompe de manera dramática  toda capacidad de avance y desarrollo de la célula en cuestión y posteriormente del sistema en su conjunto.

El caso del PRD, se ha convertido en un problema, no solo para el orden lógico establecido dentro del sistema democrático del país,  sino que  ha trascendido la barrera de la tranquilidad emocional de la familia  y  la armonía entre sus integrantes.

Sembrando la semilla de la división, que por generación ha seguido germinando en los corazones y sentimientos de los perredeistas, que miran pasar sus días de conflictos en conflictos, de una historia en la que solo cambian los actores,  “el guion sigue siendo el mismo”. 

La novela del PRD, se ha convertido, como dice el famoso refrán, en un cuento de nunca acabar.

Solo que, en cada segmento de la tan manoseada obra, el país tiene que sufrir las consecuencias del cobro por admisión, de un material fílmico de tan mala calidad, que los presentes en el teatro, se duermen antes de comenzar.

La Republica Dominicana, es un país que ha experimentado grandes avances de desarrollo y modernidad. Sus gobiernos han sido capaces de enrumbar a la nación por senderos de estabilidad y desarrollo.

Pero siempre habrá puntos oscuros dejados por malas administraciones de gobiernos y partidos que han tenido en sus manos la oportunidad de dirigir la cosa pública y han fracasado por las pugnas intestinas de sus dirigentes, que reflejan sus dificultades en el rumbo de las ejecutorias gubernamentales de su gestión.

Causando grandes traumas a la estructura institucional de la nación, e impidiendo el pleno desarrollo de la misma.

Los gobiernos del PRD, han sido muestra palpable de esta situación, no logrando entender su dirigencia, que cada oportunidad brindada por el país, pudiera ser la última.

Entonces, un elemento que género adeptos por más de dos millones de votantes en las pasadas elecciones nacionales, no ha sido capaz de entender ni por asomo.  Que su actitud de intransigencia interna,   está conduciendo a su organización, al borde de un estallido institucional, con repercusiones incalculables en el entretejido sintomático y complejo de la sociedad.

Por ejemplo, en la actualidad el problema interno que viene arrastrando ese partido, ha empezado hacer metástasis en  otras instituciones del estado, como es el caso de la cámara de diputados, donde sus diferencias han empezado a obstruir el sano desenvolvimiento de ese órgano constitucional del estado.

Un reflejo más, de ese cuento de nunca acabar.